No soy una experta en tecnología, aunque con los años he aprendido a manejarme bien con la autoedición en Apple Mac, y seguí trabajando con ella incluso después de jubilarme hace 20 años.
Hace unas dos semanas, cuando descubrí que no podía abrir mi aplicación ni siquiera enviar un correo electrónico, me asusté muchísimo. No sabía a quién acudir. Busqué en internet y, por pura suerte, contacté con Quetebe. Enseguida, su compañero Queremón me ayudó, solucionó mi problema y todo volvió a la normalidad.
Muchas gracias de nuevo, Quetebe y Queremón, por un servicio tan excelente y tan eficiente. Les deseo mucho éxito en todo lo que hagan; sin duda se lo merecen.
Maureen Mackellow
========
